Les pedimos un viaje a Grecia para nuestra luna de miel. Diez días. Nos prepararon un itinerario que combinaba Atenas, Santorini y Creta con un equilibrio perfecto entre visitas culturales y tiempo libre en la playa.
Lo que más me gustó fue la selección de hoteles: todos pequeños, bien situados, con carácter. No eran cadenas enormes. El de Santorini tenía vistas al volcán desde la terraza de la habitación.